Soy feminista by Habichuelas Mágicas

Cada vez que una mujer dice “yo no soy feminista”:
  • Una mujer muere asesinada por el hecho de ser mujer
  • Una mujer es violada
  • Una mujer es vendida o alquilada
  • Una mujer sufre mutilación genital en el parto (episiotomía)
  • Una niña se casa con un señor
  • Una niña no puede ir al colegio
  • Una niña sufre mutilación total del clítoris (ablación)
  • Una niña es vendida o alquilada
  • Una niña es violada
  • Una niña muere asesinada por el hecho de nacer niña
Y lo de cada vez que una mujer dice es una licencia literaria que me acabo de tomar. Pero resulta que esto pasa en cada momento, a miles de mujeres, ahora mismo, cuando acabe de escribir este post y cuando me vaya a la cama esta noche.
Lo siento, pero me parece una aberración que con este panorama haya mujeres que digan que no son feministas. A veces incluso así, por las buenas, sin que les preguntes. Aparece el feminismo remotamente nombrado en una frase y se apresuran a aclarar: Yo no soy feminista. Casi con aspavientos, caminando hacia atrás, como si tener algo que ver con el feminismo fuera lo peor que pudieran pensar de una, como si el feminismo fuera algo así como adorar a Satán.
No, yo no soy feminista, no soy una feminazi, no soy una marimacho, no soy una bruja.

feminismo

Del fr. féminisme, y este del lat. femĭna ‘mujer’ e -isme ‘-ismo’.

1. m. Ideología que defiende que las mujeres deben tener los mismos derechos que los hombres.
¿Crees en la igualdad de derechos entre hombres y mujeres? Pues entonces eres feminista. Todo lo demás es feminismo mal entendido y feminismo desprestigiado. Te diré más: Ni siquiera hay que ser una mujer para ser feminista, y sí, también hay hombres feministas.
¿Sigues sin convencerte? Vuelve a leer la definición. Es tan simple que da risa que alguna vez hayas defendido lo contrario. Solo leyendo la definición te darás cuenta de lo ridículos que son los peros, las afirmaciones del tipo ni machismo ni feminismo: igualdad. Porque el feminismo es igualdad, señoras, y ya basta de esconderse de él como si hubiera hecho algo malo. Al contrario. El feminismo ha conseguido que podamos desde estudiar hasta votar en unas elecciones. Y puede que algún día el feminismo consiga equiparar sueldos y una mayor representación de mujeres en puestos de poder.
¿Qué por qué hay que luchar por los derechos de las mujeres y no de los hombres? Pues porque los hombres ya los tienen. Es que también es tan simple que da risa, y hasta vergüencica ajena tener que dar explicaciones a eso.
Las feministas no pretendemos exprimir el esperma de los hombres y extinguirlos, inseminándonos artificialmente y abortando a los fetos varones. El feminismo ni siquiera es darle la vuelta a la tortilla, y que los hombres pasen al rango inferior y las mujeres dominen el mundo. Es más, si tanto miedo hay de que así fuera, es porque en realidad sabemos que hay una parte privilegiada y otra oprimida, y a esa parte privilegiada le da pavor pasar al otro lado. No hablo con esa parte. No discuto con trolls que mienten y ofenden desde su privilegio y que nunca van a querer admitir lo que es el feminismo, que les conviene tener y difundir la imagen distorsionada de él. Hablo con mujeres equivocadas, porque yo también estuve equivocada. Incluso en este blog, recuerdo haber dicho no ser feminista cuando estaba desinformada. Pero en cuanto leí un par de blogs, y sobre todo la definición (que no tiene discusión posible) en lugar de discutir me puse del lado que me tocaba. Y eliminé esa frase del post que la contenía, porque fuera ya de mi ignorancia, la frase “no me considero feminista” sí me da vergüenza.
Feminismo Blog
http://haikita.blogspot.com.es
Dale la vuelta a esta locura y tendrás el mundo en el que vivimos.
Que ser feminista no es necesariamente ser activista, igual que no todos los creyentes van a misa. Que hay feministas que enseñan las tetas y feministas que no desean cosificarse a sí mismas. Que hay feministas mujeres y hay feministas hombres. Y que el feminismo es avance y progreso, para las mujeres y para la población mundial.
Yo digo y me gusta decir que soy feminista, que en mi casa no hay estereotipos de género de ningún tipo, que educo a mi hija en conceptos de igualdad, desde ponerse la ropa que quiera a que cuando sea mayor podrá ser lo que quiera ser. Y lo más importante, educaré a mi hijo en los mismos términos de igualdad, y además en el respeto a las mujeres desde su pivilegio de hombre blanco. Porque esa también es otra: educar a un hombre blanco en una sociedad blanca para que defienda y respete sus raíces afro, también tiene que ser un reto.
Pero eso ya es otra historia…